ESTERILIDAD
EN LA MUJER
Al
igual que en el hombre, se debe valorar el historial médico de
la mujer y realizar una exploración física.
Por fortuna, hoy en día, las mujeres estamos más mentalizadas
de hacer revisiones ginecológicas periódicamente. Esto
supone tener el historial médico actualizado y permite al médico
conocer los datos para evaluar la situación.
Los datos sobre la utilización de métodos anticonceptivos,
periodicidad en la menstruación, antecedentes infecciosos, estilo
de vida (consumo de drogas, tabaco, alcohol), episodios de abortos,
dolor menstrual o durante el coito... son referencias esenciales para
el estudio.
En la exploración ginecológica el médico puede
ser capaz de palpar alteraciones en los órganos. Durante la exploración
manual el ginecólogo introduce unos o dos dedos de una mano en
la vagina y con la otra palpa a través del abdomen los genitales
internos: trompas, ovarios y útero para determinar su posición,
tamaño y movilidad.
Para
observar las paredes vaginales y el cuello del útero (cervix)
se utiliza un instrumento llamado espéculo. Éste instrumento
puede ser de metal esterilizado o de plástico desechable y permite
separar las paredes de la vagina para su visualización, así
como el cuello del útero.
Otra de las pruebas claves en la exploración ginecológica
es la citología que consiste en tomar una muestra de las células
del cuello uterino para analizarlas en el laboratorio.
¿Cuáles son las causas de esterilidad en la mujer?
Entre las causas que producen esterilidad femenina hay que hacer distinción
según los factores que la provocan.
- Factor ovárico
Los ovarios son los encargados de producir el óvulo. Cada mujer
cuenta al nacer con una cantidad de óvulos, cada mes durante
la ovulación uno de esos óvulos madura y se desprende
del ovario.
Cuando existen trastornos que impiden que la ovulación se produzca
de forma normal puede ser causa de esterilidad. Pueden ser trastornos
hormonales que afectan a la maduración del óvulo o defectos
ováricos.
Una de las causas más comunes es la ausencia de ovulación
(anovulación) aunque existen otras como; ovarios poliquísticos,
menopausia precoz o mala calidad ovocitaria.
-
Factor tubárico
Es referente a las trompas de Falopio, en ellas se produce la fecundación
y además son las encargadas de captar al óvulo en el momento
de la ovulación, facilitan el transporte de los espermatozoides
y a través de ellas se produce el paso del embrión para
implantarse en el útero.
Las alteraciones de las trompas constituyen una de las causas más
frecuentes de esterilidad en la mujer; una de las alteraciones más
comunes es la obstrucción de las trompas, lo que impide el paso
normal del óvulo y del esperma, pero también una escasa
movilidad de las trompas para ayudar a los espermatozoides a llegar
hasta ellas puede contribuir a la esterilidad. Tanto la obstrucción
como la escasa movilidad de las trompas puede ser consecuencia de una
infección anterior.
-
Factor uterino
En el útero es donde se implanta el embrión. Las malformaciones
del útero, trastornos hormonales o la presencia de miomas (tumores
benignos en el útero) pueden dificultar el desarrollo del óvulo
fecundado.
El endometrio (tejido que recubre el útero) ejerce un papel importante
en este sentido y cualquier alteración, como la endometritis
(inflamación del endometrio) o endometriosis puede contribuir
a la esterilidad.
-
Factor cervical
En el cuello uterino o cérvix es donde se recibe el esperma y
donde se segrega el moco cervical que facilita el ascenso de los espermatozoides
al interior del útero. Pueden existir anomalías en el
cuello uterino o infecciones que imposibilite la fecundación.
Una
vez que se tienen todos los datos se pueden utilizar varios métodos
para el diagnóstico de la esterilidad en la mujer.
Son lo siguientes:
Histeroscopia:
Es un método por el que se puede visualizar el útero a
través del cuello cervical mediante un instrumento óptico
y diagnosticar posibles anomalías. En algunos casos se permite
el tratamiento de anomalías como pólipos, miomas...
Histerosalpingografía:
Es una radiografía en la que se utiliza un líquido de
contraste para determinar la permeabilidad de las trompas.
Temperatura
basal: Es una de las pruebas más conocidas para valorar la ovulación,
saber cuando se produce y su calidad.
La prueba consiste en tomar diariamente la temperatura de la mujer teniendo
en cuenta que desde la menstruación hasta la ovulación
la temperatura media es de unos 36,6 º y que durante la segunda
fase del ciclo, desde la ovulación hasta la menstruación,
la temperatura aumenta 0,5 º por la producción de progesterona.
Laparoscopia:
Es una técnica quirúrgica que consiste en realizar una
o varias incisiones en el abdomen y visualizar el interior mediante
un aparato óptico llamado laparoscopio. Esta técnica es
muy utilizada tanto para el diagnóstico y tratamiento de la esterilidad
como para la endometriosis.El laparoscopio es un instrumento parecido
a un tubo y una óptica muy precisa que se inserta en el abdomen
y permite ver directamente los órganos pélvicos internos.
Es una intervención quirúrgica que se practica con anestesia
general, que antes se utilizaba sólo para diagnóstico
pero hoy en día se hace también cirugía mediante
este método. Se realiza una pequeña incisión debajo
del ombligo por la que se insufla dióxido de carbono para distender
la cavidad abdominal y que el laparoscopio puede ser introducido con
seguridad. El laparoscopio se conecta a una fuente de luz para examinar
la cavidad pélvica. Se hace una segunda incisión debajo
de la línea de vello púbico insertando pinzas o forceps
especiales. Estas dos incisiones no suelen dejar casi huella una vez
cicatrizadas.
La laparoscopia de diagnóstico dura entre 15 y 30 minutos, la
que trata la infertilidad puede llevar varias horas.
Depende del centro es necesario es necesario permanecer hospitalizada.
El riesgo de cualquier tipo de complicación es mucho menos que
haciendo cirugía abierta.
La mayoría de las mujeres se sienten hinchadas y molestas durante
las primeras 24 horas posteriores. En algunas, el gas residual (a pesar
de eliminarse al final de la operación) produce dolor en los
hombros por 1 o 2 días.
Se inspeccionan cuidadosamente el útero, las trompas de Falopio,
los ovarios y la pared pélvica; cualquier daño en los
tejidos, adhesiones, endometriosis (enfermedad en que el endometrio
se sitúa fuera de la cavidad uterina, produciendo la aparición
de adherencias, obstrucción de las trompas, quistes ováricos
etc. con la consiguiente esterilidad); la movilidad de los ovarios y
las trompas; los signos de ovulación o la presencia de quistes.
Se inyecta también una solución azul a través del
cervix hacia el útero para ver si el líquido entra en
las trompas, en cuánto tiempo, si fluye fácilmente a su
través o se sale de ellas fácilmente. Se pueden examinar
otros órganos al tiempo como: el apéndice, la vejiga,
el hígado o la vesícula.
En algunos casos se toman pequeñas muestras del endometrio para
que sean examinadas por el patólogo y comprobar si ha habido
cambios en la secreción debidos a la ovulación o la posibilidad
de infecciones.
Hay una mínima posibilidad de que se pudiera dañar el
feto si se hiciera una laparoscopia en el mismo ciclo en que se produce
el embarazo. Para mayor tranquilidad, se puede utilizar una protección
anticonceptiva mecánica en el ciclo en el que vaya a realizarse
una laparoscopia.
Biopsia
endometrial: Con este método se extrae una pequeña muestra
del tejido que recubre el útero (endometrio) en la segunda mitad
del ciclo para descartar posibles alteraciones.
Test
Postcoital (TPC): Es un técnica que sirve para valorar la receptividad
del moco cervical a los espermatozoides. Se realiza después de
una relación sexual y consiste en analizar el moco cervical a
través del microscopio valorando la movilidad del los espermatozoides.
Con este método se puede saber si existe incompatibilidad entre
los espermatozoides y el moco cervical, si la calidad de los espermatozoides
es buena y si el cuello uterino no presenta ninguna anomalía
de tipo inmunológico.
Análisis
de sangre de las hormonas que activan la ovulación: Existen varias
hormonas que influyen en la ovulación y mediante un análisis
sanguíneo se puede determinar su valor y comprobar la capacidad
para producir óvulos. En la primera fase del ciclo hay que determinar
qué valores de FSH, LH y estradiol existen y durante la segunda
fase se analizan los valores de progesterona y prolactina.
Ecografía:
Este método sirve para ver si existe alguna alteración
en el útero o en los ovarios como quistes o tumores que impidan
la fecundación.
Con
la ecografía también se puede determinar el momento de
la ovulación y valorar el crecimiento folicular.